Jul 3, 2006
El cine ya no es educativo

Cuando fui a ver El Retorno del Rey, me pasó algo en la sala del cine:

A mi izquierda, estaba sentado mi amigo, y a mi derecha quedaban tres asientos libres. Llegó una mujer con una niña pequeña y un chico en una silla de ruedas, que parecía tener alguna discapacidad mental. La niña se sentó a mi derecha, a la derecha de la niña se sentó la mujer, y a la derecha de la mujer sentaron al chico, dejando la silla de ruedas en el pasillo.
Diez minutos aproximadamente después de que echaran a los estúpidos chicos, pude ver que, al parecer, la mujer estaba empujando hacia abajo (es decir, hacia el asiento) al chico discapacitado. Me extrañé mucho, pero por no ser descarado, dejé de mirar.
Pasado un pequeño rato, vi que el chico estaba inclinado hacia delante, y la mujer seguía empujandolo hacia abajo. De vez en cuando se escuchaba un pequeño sonido gutural. "¿Está vomitando?", me pregunté.
Empezaba a asustarme un poco.
Oí un fuerte golpe. Al mirar hacia mi derecha, ví que el chico ahora estaba en el suelo, y la mujer insistía en su labor. "Le va a matar ô_ó".
El chico, lógicamente, intentaba levantarse. La mujer, medio desesperada, se sentó sobre la espalda del chico para evitarlo. Entonces sí me quedé realmente sorprendido.
Varias personas volteaban la cabeza para ver qué ocurría, y ofrecían ayuda a la señora.
Pasado unos pocos minutos, después de que el chico gritara varias veces cosas como "¡Joder!", "¡No me aplastes!", "Me haces daño" u "Hola", la mujer le dijo: "Sientate, pero estate quietecito. Y cállate, que estamos en el cine".
Sentó al chico en el asiento, y en cuanto lo soltó, intentó salir corriendo O_O.
La mujer, lo agarró, lo volvió a tirar al suelo, y se volvió a sentar sobre el (o_O).
El chico gritaba mucho, así que lo sacó al pasillo y se sentó sore su cara ._O.
Pasado un rato, la mujer se acomodó en la espalda del muchacho, y así pasó las casi dos horas restantes de película.

Por cierto, entre tanto, la niña veía la película y comía palomitas tranquilamente.

Posted at 12:45 am by javishady
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Vieja's Revenge

Semana Santa del 2004

Os voy a relatar un relato, como su propio nombre indica:

Estaba yo, el lunes de semana santa sentado en el ordenador cuando sonó el telefono:

- Si?
No contesta nadie
- Si?

Entonces una voz de anciana contesta mi pregunta
- Oye, que sigue la niña ingresada
No os podeis imaginar mi estado

- que?
- Si, sigue en el hospital, que si vas a ir a verla que sea pronto
- Perdone pero se ha equivocado
- Si, es que la pobre esta en el hospital y si vas a ir me avisas
- Lo siento, no te oigo...
- Que?
- Hay interferencias
Mientras decia estas palabras colgue el telefono....


Posted at 12:21 am by Jovit
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Incidente con un pastor alemán

El otro dia, iba yo, javishady y otro amigo por la calle. Habiamos salido del instituto para comer algo y en un vagabundeo de los nuestros, nuestro amigo se para en una especie de taller a coger una pegatina y hacer la gracia pegandonosla, pero su sorpresa fue que al despegar la pegatina sonó un ladrido y un golpe atestó a la puerta de agarrate y no te menees. Entonces, al principio nuestra reaccion fue de risa, pero cuando vimos la puerta abrirse y al perro correr detras nuestra, no nos quedamos alli. Fue verle, y volar por completo, incluso adelantamos a una moto.
La tarde transcurrio normal, nos encontramos a unos amigos y se lo contamos y nos reimos todos.

Posted at 12:19 am by Jovit
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Jul 2, 2006
Camarónes frescos

Un día, alrededor de las 5 de la mañana, Susan DeLucci, de 22 años despertó en su casa de Kittery (Maine), con una dolorosa necesidad de orinar. Al principio pensó que tenía diarrea, pero cuando se levantó de la cama, se dio cuenta de que realmente el dolor era vesical. El dolor era muy similar a la sensación de tener diarrea, excepto que se trataba del agujero equivocado. Se aproximó tambaleándose al baño y al sentarse en el retrete, de su vagina salió el ruido más horrible y nauseabundo jamás oído.

Envuelta en un dolor paralizante, miss DeLucci continuó durante unos minutos, empujando y expulsando a chorros de su vagina una marea ardiente de una inclasificable inmundicia. Mientras se asía con fuerza a los lados del retrete, gritaba con desesperación, lo que alertó a sus vecinos, que llamaron a la policía. Cuando llegaron los médicos, encontraron a miss DeLucci muerta, tumbada en el suelo del cuarto de baño. Chorreando desde su entrepierna se podía ver una corriente de jarabe verde amarronado. El médico decidió cambiarla a un lugar más ancho, así que cogió su pierna izquierda (cruzada sobre la otra pierna), para enderezarla hacia fuera. Ella se encontraba tumbada, retorcidamente.

Cuando él levantó su pierna izquierda pretendiendo enderezar su cuerpo, dejó a la vista su vagina, y en ese momento una criatura, no más grande que la extremidad de un dedo, salió de sus órganos genitales y aterrizó en el suelo estallando en un húmedo sonido. Impresionado, el médico miró fijamente a la criatura que reposaba ahora en los azulejos del cuarto de baño, recubierta por una capa mucosa. Era un camarón minúsculo que se retorcía con saltos a un lado y a otro jadeando por agua. El médico horrorizado volvió su cara hacia el retrete mientras sentía como las nauseas le envolvían.

Cuando puso su cara sobre el retrete, la siguiente visión fue tan horrorosa que hasta el día de hoy no puede mirar un retrete sin convulsivar. La totalidad de la taza hervía con crías de camarón marrones que se movían saltando y salpicando con ritmo furioso.

La muerte de miss DeLuccis fue el resultado de una combinación de impresión y traumatismo craneal. Cuando terminó de expulsar aquello, se levantó de la taza llena de dolor y fue en este momento cuando vio lo que había hecho. La impresión fue tal que se desmayó y cayó, rompiéndose la cabeza contra el suelo.

Y es que dos noches antes del accidente, había comprado en la pescadería del mercado una langosta viva. Mientras descansaba en su sofá, insertó suavemente la cola de la langosta en su vagina para darse placer. En ese momento, sostuvo un mechero en la cara de la langosta, lo que la llevaba a mover su cola en violentos y espasmódicos movimientos.

La langosta fue encontrada en la basura de la cocina, envuelta en una bolsa de papel. Se encontraron rastros del ADN de miss DeLuccis en la langosta conjuntamente con pelos púbicos entre las juntas de la cola de la langosta. La cara de la langosta estaba ligeramente quemada con el mismo combustible usado en mecheros. El intestino y colon de la langosta estaban llenos de huevos de camarón. La langosta había comido previamente esos huevos, por lo que la langosta los escretó en la vagina de miss DeLucci cuando esta la torturaba.

El camarón solo tiene dos días de gestación y miss DeLucci estaba solamente a cuatro días de su período. Los médicos dicen que en ese punto de su ciclo menstrual, si matriz tenía el equilibrio perfecto de pH para incubar al camarón. Durante la noche, los huevos comenzaron su ciclo y el camarón empezó a doblar su tamaño cada diez minutos. Pueden imaginarse el dolor interno que sufrió al despertar esa mañana y dar a luz a 1000 crías de camarón.

¡¡Tomen camarón!! ------->  xDDDDD

o.o


Posted at 05:23 pm by javishady
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